Cuadernos Muci
Editor-Director
Juan Pablo Muci
Susana de Muci

Consejo Consultivo
Alberto Barrera Tyszka
Juan Calzadilla

Francisco Da Antonio
M. Quintana Castillo
Mateo Manaure
Bélgica Rodríguez
Guillermo Vegas P.

Textos
Alberto Barrera Tyszka
M. Quintana Castillo
Rafael Arráiz Lucca
Carlos Contramaestre
Francisco Da Antonio

Nº de Págs. 58
Año 1995
Precio Bs. 10.000


 


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El Río de Heráclito
(extracto tomado de las palabras del artista incluidas en el cuaderno)
"No es una exposición de pintura dedicada a Heráclito - el filósofo presocrático- ni tampoco una ficha histórica consagrada a su memoria. La significación de estos cuadros se visualiza, no en un campo filosófico ni científico, sino en los lugares específicos de la pintura-pintura.

De Heráclito nos interesa su genial intuición sobre la teoría del devenir, su luminosa percepción de los fenómenos sucesivos del acontecer, expresados en su célebre frase: NADIE SE BAÑA DOS VECES EN EL MISMO RÍO. Aunque el agua del río siempre corresponda a la fórmula H20; no es así en su devenir como substancia y como tiempo. El pájaro que estuvo ayer en la rama del árbol y se reflejaba en las aguas, hoy no está o hay otro en su lugar. La arena y las piedras han corrido; el pez que cruza no es el mismo y las nubes en el cielo tienen otras configuraciones. Nosotros, en fin, no somos los mismos de ayer ni tampoco los de mañana. De algún modo todo es diferente, aunque parezca igual.

Es posible entonces que un pintor no pinte dos veces el mismo cuadro, ni tampoco el espectador vea dos veces la misma pintura. En este sentido los arquitectos, así como diseñan la Sala de Estar, pudieran también imaginar la Sala de Ser. Es cuestión de verbos.

En mi caso, el arte ha sido un camino largo y persistente, con algunos hallazgos y también renuncias, errores y equivocaciones. Pero, ¿hay equivocaciones, o sólo lecciones que uno debe aprender? El arte es una intuición y también es un fenómeno, un riesgo que debe asumirse todos los días, sin prisa pero sin pausas. De cualquier manera, para un artista no hay pausas ni vacíos, pues aún en la ausencia existe la presencia de una fe, o una verdad. Debo decir que yo nunca he buscado deliberadamente la 'novedad por lo nuevo', ni tampoco por lo antiguo. Sólo he perseguido en forma agónica y apasionada la presencia de la verdad, al menos la verdad que me corresponde en mi circunstancia y momento. Según este sentimiento habría que entender que el arte, antes que una estética, es una encarnación de la verdad. De tal modo la virtud primordial del arte, consiste en ser una verdad con categoría estética. La categoría estética es una cualidad que equivale a la dignidad plástica de la obra y también a la verdad existente en ella. En cuanto se refiere a la estética de la vanguardia, pudiera entenderse que consiste en una cualidad distinta de la percepción y también en una intencionalidad orientada hacia otras direcciones de la sensibilidad y la conciencia crítica. La vanguardia sería una oportunidad fascinante, en cuanto tiene de aventura y riesgo, pero en mi caso me he preocupado, no tanto por las oportunidades formales de la vanguardia sino por el encuentro de esencialidades raigales que pueden ser (y son) actuales y contemporáneas. Es como algo actual y contemporáneo que me hubiera pertenecido desde siempre, sin necesidad de buscarlo en otra parte; pero cuyos códigos debo descifrar cada día, bañándome en el río de Heráclito."

 


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